Alguna vez he leído algún texto clásico (La iliada y la Odisea, de Homero, no de Homero Simpson, y el arte de amar, de Ovidio); poco más aparte de algunas fábulas. Pero hoy, en una de las tres novelas que simultaneo (bueno, dos novelas y un trabajo de historia), hacían referencia a “El banquete” de Platón y a algo que decía Aristófanes. Transcribo el párrafo de la novela, que me ha gustado:

“El mundo antiguo no estaba compuesto por hombres y mujeres sino por hombres-hombres, hombres-mujeres y mujeres-mujeres. Es decir, que un ser humano comprendía dos personas de ahora. Y así vivían todos, satisfechos y felices. Sin embargo, los dioses los partieron a todos con un cuchillo por la mitad. De un corte limpio. Como resultado, el mundo se dividió en hombres y mujeres, y desde entonces los seres humanos van corriendo desesperados de un lado para otro buscando la mitad que les falta.” (Haruki Murakami – Kafka en la orilla)

No sé. Igual eso lo explica todo…

No creo, ¿verdad?

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