No sé si es muy buena idea escribir con casi treinta y nueve de fiebre, pero bueno… Tengo curiosidad por ver qué sale. Me arden los ojos, me pica la garganta un horror, me retumba la cabeza… Antes he visto una peli en el sofá (ya sabéis, sofá, soledad y mantita) sobre Erwin Rommel, una del año de la polca y que me ha sorprendido gratamente hasta el punto que mi intención era ponerla de fondo y la he visto de principio a fin, quedándome sin siesta. Y sin esquí mañana, que aunque esté mejor, me parece que no voy a estar suficientemente recuperado… Me parece que me tocan dos días de fiesta de sofá, siesta e ibuprofeno.Y con la nueva ley esta de los cohones (no digas tacos, tío) que han aprobado esa gente que, según dicen, miran el beneficio del país y no el propio, mañana tocará ir a currar esté como esté. Y tocará bucear esté como esté. Que asco de gente; te hunden en la mierda, se descojonan y encima lo pagas tú. Lo que tenemos que aprender de los islandeses… Y luego además, esa mierda de sindicatos que dicen que hay, ni abren la boca. O si la abren, la abren poco, no sea que papá estado les cierre el grifo y dejen de vivir tan estupendamente como hasta ahora. Bueno, que me caliento. Y eso es malo para mi fiebre. O bueno para ella y malo para mi.

Drei. Sí, ya sé. Que qué es drei. Pues es tres en alemán, ese duro idioma que no hablamos todos porque el que les mandaba hace setenta y cinco años estaba más para allí que para aquí, afortunadamente. Ya. Tres. ¿Y? Pues resulta que Drei (tres, traduzco por si alguien ha olvidado lo que significa, que soy muy malo con los idiomas y por si a alguien le pasa lo mismo) es una peli de Tom Tykwer. Ah. Conocidísimo, sí. Vamos, una vez a la semana echan alguna de sus pelis en la tele, en prime time. Pues no, pero tiene cosas curiosas. Os recomiendo especialmente una titulada “Corre Lola, corre”, que tiene unos años y en la que actúa una tal Framka Potente (que realmente lo está) que luego salió en el caso Bourne. La peli es cuanto menos curiosa. Eso sí, si eres de cine 100% hollywood, o cine palomitero de ese, olvídate. No va a gustarte. O con suerte muy poco.

Drei (tres, jeje) es aún menos comercial. A mi me ha gustado bastante, aunque eso no quiere decir nada; soy un pirado de Bladerunner, me encantó Requiem por un sueño, La delgada línea roja y otra serie de pelis “extrañas” (pongo estas porque es probable que a la gente le suenen; eso sí, como alguno, uno sólo de los que leeis estas líenas, no conozca bladerunner, que se de por baneado para siempre jamás).

A ver, si no te va el cine experimental, si te molesta el sexo en las películas, sobre todo ver a dos tíos montándoselo (aunque las escenas son bastante suavecitas para como comienza la peli), olvídate. Sí, vete a ver Tintín, o Super 8, o el Hobbit cuando salga, o Transformers 4 (ahí no me veréis salvo a punta de pistola), pero no veas Drei (cuatro). Ah, no (tres).

Y ahora toca Spoiler, o sea que si tienes el mínimo interés por la peli y piensas verla en alguno de los días que tienes por delante (que espero que sean muchos, aunque haya quien dice que quedan menos de trescientos algo), deja de leer y haz algo de provecho. Seguro que tienes cosas mejores que hacer que estar leyendo esto, alguien que te quiere sentado en el sofá, o un montón de papeles de los que depende el mundo sobre la mesa (señor Rajoy, sé que me lée, confiéselo, y hágame caso; esa ley de trabajo se la puede meter por… si está afilada me da igual por donde).

Bueno, pues la peli va de una pareja de cuarentones que llevan una vida monótona y aburrida, como otras muchas. Ella es científica y él ingeniero de arte o algo así. Un día él llega tarde al teatro y ella coincide con uno al que ha conocido en un congreso. El ingeniero tiene problemas de salud, y resulta que, un día que él va al médico y le dan la noticia de que le tienen que extirpar un testículo a la voz de ya, su mujer coincide con el otro. Y mientras al pobre lo rajan y le extraen un huevo, ella cabalga desaforadamente como hacía tiempo que no lo hacía. Y con esto no quiero decir que vaya al hipódromo. Ah, que ya lo habíais pillado. Perdón. Total que la otra llega a casa y la ve vacía y se preocupa. Pero no pasa nada, la vida sigue, aderezada de vez en cuando con un poco de hípica salvaje.

Un día, pasado un tiempo, el pobre cornudo (dicho con cariño) va a darse un baño a la piscina. Coincide que en una cabina, o vestuario cerrado hay dos tíos montándoselo (no se ve, pero por la posición de los pies y los empujones no creo que estuvieran colgando un cuadro). Sonríe y se va al agua. Después de nadar, … ¿Todavía leyendo esto? A ver si te va a interesar la peli y te la voy a chafar… Última oportunidad, que conste… Hala, sigo… Después de nadar, se pone a charlar con uno al que no conoce y que resulta ser el amante de su mujer (mira que Berlín es grande y tienen que coincidir los dos sólos y a la misma hora en la piscina)… Se ponen a charlar y, como muy machos que son, acaban retándose a una carrera, en la que gana el amante. Él se excusa y le dice que claro, que acaba de salir de una operación, y que está flojo (lo mismo que digo yo cuando pierdo a las cartas, vamos). Que le han extirpado un testículo. Al rato, el otro le hace una gayola en el vestuario, para comprobar que todo va bien. Y va abundantemente bien (ah, ¿que soy explícito? no haber seguido leyendo…). Total, que se acaban liando. Y hasta aquí puedo leer, porque si sigo sí que os destripo el final, que aunque no es demasiado original (excepto el final final), luego me llamáis de todo si lo hago.

La peli es original, extraña… ¿Gafapástica? Probablemente… ¿Pretenciosa? Probablemente. Pero si te va el cine alternativo, un poco experimental y diferente vete a verla (eso sí, en versión original con subtítulos, o sin ellos si sabes alemán). Cabe destacar la naturalidad con la que todo está contado, lo que convierte una historia que podría ser sórdida en manos de otro director en algo… ¿normal? Sí, digamos que sí, que todo sería más fácil si vieramos las cosas de esa manera…

Y eso es todo, que menuda chapa os he metido… Voy a morirme a la cama… Sed buenos… Y disfrutar, que sólo son dos días y no somos mas que una cagadilla en el universo… Ni la infinitésima parte de importantes que lo que nos creemos…

Un beso…

Agurtz…

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