Pues eso, que el blog se toma unas vacaciones forzadas impuestas por la muerte del alimentador de mi portátil (y que en gloria esté). Así que hasta que me llegue el nuevo volveré al estilo antiguo de cuaderno, imaginación y boli.

Y eso que se me ocurre una bonita historia que se podría titular “Tres o cuatro abrazos y medio”…

Sed buenos y disfrutad de la primavera, que merece la pena aunque a veces llueva…

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