Creo recordar que fue el año pasado cuando cayó en mis manos (previo pago, claro está) el libro titulado “Los catorce de Iñaki”, de Jorge Nagore. En sus páginas se nos cuenta el infructuoso intento de rescate de Iñaki Ochoa de Olza en el Annapurna. Ah, que he puesto infructuoso… Bueno, como es algo que salió en la prensa, radio y televisión en mayo del 2008 y además ser una historia real como la muerte misma, no considero que esto sea un spoiler.

El libro en cuestión me pareció fabuloso, pero matizo, antes de que a alguien que no comparta mi opinión decida crucificarme: es un libro sencillo, directo como una patada, hasta simple se podría decir… Pero llega. Y llega mucho, lo que se puede decir de muy pocos libros. Puede que fuera porque la montaña me encanta, aunque a un nivel mucho más modesto, porque seguía la trayectoria de Iñaki con respeto y admiración, supongo que por ser menos mediático que otros conocidos ochomilistas o porque me pareció increíble el esfuerzo que hicieron algunos amigos suyos, jugándose la vida literalmente en el intento… A mi me llegó, al menos…

Ahora se acaba de estrenar en algunos cines un documental que cuenta lo mismo, pero explicado desde el punto de vista de los protagonistas de aquella aventura, y de algunos de sus familiares… Nos cuentan su forma de vivir, lo que sienten allí y lo que para ellos significa… Y algunos de sus familiares dan su punto de vista, a veces bastante alejado del de ellos…

Merece la pena verlo: las imágenes, mezcladas con una música que no podría ser más perfecta, simple y hermosa, las palabras… La sensación de amistad que transmiten… Y sobre todo, la sensación de que cualquier día les puede pasar a ellos… Es impresionante. Si tenéis la posibilidad, no lo dudéis.

Pura Vida!

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