Bueno, realmente aún faltan dos meses para que termine el año, aunque esto poca gente lo sabe…

¿El resumen del año? Bueno, una palabra lo define: intenso. ¿Que podría haberlo sido más? Sin duda. ¿Que soy un imbécil? Sin duda también, aunque aquí podría poner excusas que sonarían a eso, a excusa barata improvisada. Sí, acepto imbécil como mi animal de compañía favorito, o sea, mi otro yo, que es el más frecuente.

¿Cosas positivas? Las hay. Hubo un viaje en mayo que me marcó, a tierras murcianas, aunque luego la vida siguió por sus derroteros habituales, que es lo que había que hacer en aquel entonces… Aquella noche en blanco fue espectacular… La luna en lo alto y el pájaro alarma mirándome acusador… Musicalmente hablando parece que ya, por fin, arrancamos con Fundamento Zero, tras haber fichado a un diamante en bruto. Y luego está esa otra cosilla que parece estar renaciendo… Veremos, veremos que depara este año nuevo… He escrito un montón, pese a no estar excesivamente inspirado… He conocido a algunas personas interesantes que espero sigan por el camino a mi lado durante un tiempo, hasta que las circunstancias nos separen…

¿Cosas negativas? Las mismas de siempre. Pero sé que está en mi mano cambiarlas. Así que no voy a quejarme de ello; es culpa mía.

Un libro de este año: Martes con mi viejo profesor.

Una peli: One day, sobre todo la escena final.

Un disco: sin duda alguna, Valtari, de Sigur Ros. Ese magnífico disco doble. Ojalá un día, aunque sea muy lejano, tenga que regalar uno…

Si es que… Siempre la misma historia…

Besos, y feliz 2013.

Pese a los políticos y demás escoria, espero que sea un gran año para todos.

Y para tí, en especial, un abrazo y medio. Como siempre;-)

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