La vida tiene ritmo, escondido en cada cosa, momento, respiración… Por eso no entiendo a esa gente que dice que la música no le gusta, que no la sienten. No, no lo entiendo. La vida es música, ritmo, una canción… Y cada cual tenemos la nuestra, con sus bajadas, sus increscendos, sus momentos intensos, los pegadizos, los raros…

De hecho, nuestra aparición en la tierra comienza así, rítmicamente. Y al poco, alguien tiene dolores rítmicos. Y al poco alguien nos da unos azotes en el trasero (que seguro que tienen ritmo) y berreamos. Y a partir de ahí, siempre es lo mismo: el sol sale, sube a lo alto, desciende y desaparece; sale, sube, desciende y desaparece… La luna no está, está un poquito, está pletórica (como hoy), está un poquito y deja de estar… Del blanco pasamos al verde, del verde al amarillo, de amarillo al marrón y del marrón al blanco… Desayunamos, comemos, merendamos, cenamos (eso los que tenemos la inmensa suerte de poder cumplir ese ciclo)… Nuestros pasos son rítmicos, uno tras otro, como nuestra respiración, el parpadeo, el latido de nuestros corazones… Detrás de todo ello, hay música… Uno sólo tiene que saber escucharla… Uno sólo tiene que caminar con los ojos abiertos sabiendo que, tras cada persona, se esconde una canción… Tal vez no la más bella, pero sí la suya… Esa que cada uno componemos improvisando en cada palabra, en cada abrazo, en cada paso, con cada sonrisa o lágrima… Nuestra canción…

– Te recomiendo una peli.- Dice él.- Beginners.

– No la he visto.- Ella sonríe desde muy lejos.- ¿De que va?

– Uf… Es muy complicado explicar en unas líneas… Pero tienes que verla. Te va a gustar.- “Creo“, piensa…

– Vale, la veré.

– La música es bellísima.- Añade él.- Mucho.- “Y es que tras cada imagen, tras cada uno de los gestos de ella, de sus sonrisas, de sus lágrimas, de sus bajadas de ojos, de sus miradas de medio lado… Se escondía una canción que me recordaba tanto a la tuya que casi dolía…”, vuelve a pensar…

– ¿Sigur ros?

– No… Si llega a salir Sigur ros ya me da algo… No te he podido sacar de mi cabeza en toda la película…- Mira a la calle, mañana va a hacer frío.- Feliz fin de semana…

– Feliz fin de semana para ti también…

Las dos melodías se separan de nuevo, tras un breve compás juntas…

Todo, todo esconde un ritmo, una canción… La lluvia al caer, los dedos al pulsar las teclas, el viento entre las ramas, las olas del mar en una playa, el pasar de las hojas de un libro, el revolverse unos cabellos con la brisa, tu vida, compuesta de latidos, respiraciones, pasos, gestos repetidos, palabras, besos, abrazos, lágrimas, discusiones, parpadeos, sonrisas… Como la mía…

Todo, todo esconde un ritmo, una canción…

Nuestra canción…

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