La lluvia había aparecido a traición, como un invitado indeseado, sin que nadie la esperara. Caía con fuerza, rebotando las gotas contra los charcos hasta la altura de las rodillas. Ellos corrían, desde direcciones opuestas, hacia la misma marquesina. Llegaron a la vez, agotados, empapados, respirando trabajosamente… Parecía que la noche se había adelantado unas horas y el mundo había desaparecido tras la cortina de agua…

En algún lugar cercano alguien se pone a tocar un violín que casi no se nota, apenas una leve vibración en el aire… Ambos levantan la cabeza. Ella se sorprende; es el chico del avión, aún con peor pinta: el jersey le cuelga casi por las rodillas, tiene el pelo pegado al cráneo y se ve claramente que anda escaso de cabello; aunque hay que reconocer que está divertido sujetándose como puede unos pantalones vaqueros que deben pesar muchísimo con toda el agua que llevan. Él aún no ha mirado hacia ella. Gira la cabeza y se sorprende también. Es la chica del avión, aunque no tan arreglada como aquel día: el cabello cuelga totalmente lacio, formando pequeños ríos que le cruzan la cara… Una gota salta al vacío desde la nariz… El vestido azul, pegado al cuerpo, tira de éste hacia abajo, haciéndole parecer más baja… Se miran. Sonríen. Sí, ha habido mejores momentos en sus vidas y tal vez no sea el mejor lugar ni la mejor situación para conocerse, pero es lo que hay… El Destino, de nuevo juguetón… Y, de nuevo juguetón, hace que deje de llover y abre entre las nubes un claro para que puedan salir de allí… Sin decir nada, él le ofrece una mano, ella la coge y se van caminando juntos…

Tengo pinceles y botes de colores…
Pintemos las teclas del piano todas diferentes, como somos todos…
Y luego toquemos y manchémonos los dedos…
y con caricias, pintémonos uno al otro la cara,
al atardecer,
hasta que la noche nos vuelva a traer el sol…

Amanece… El sol del Este forma estelas anaranjadas sobre las olas del mar… En el cielo, el negro dejó paso al morado y éste al azul oscuro… Y las nubes jugaron a cambiarse los vestidos; primero rojos, luego naranjas, luego rosados para terminar blancos… Dos toallas, una bolsa de cruasanes, un termo de café… Dos montones de ropa y una cámara de fotos…

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