Allá por el 2006 empecé a caminar por las calles de esta Ciudad Dormida, sin saber a dónde me conducirían mis pasos…

Ha pasado más de una década… Parece increíble… Y en medio, de todo… Un par de discos con diferentes bandas… Una pequeña, que no era mi estilo, pero que sirvió para retomar el vicio, y otra, la de toda la vida, un poco más grande y que se ocupó de volvérmelo a quitar… Y entre medias, páginas y más páginas… A veces más inspirado y otras menos… A veces escribiendo más y otras menos…

La Ciudad Dormida siempre ha sido un lugar ficticio. Sus calles están construídas de sueños, deseos inalcanzados y canciones inacabadas. Cualquier parecido con la realidad… ¿Coincidencia? Tal vez sí, tal vez no… Al fin y al cabo, todos tenemos sueños, deseos inalcanzados y canciones inacabadas.

Víctor G.-Argüelles

(Pasaia, 1-8-2018)

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